En arrivant à la Maison du Chevalier des Huttes à Vic sur Cère (Auvergne, Cantal, France), les hôtes sont accueillis avec cœur ; ce symbole est d’ailleurs représenté devant la porte d’entrée grâce aux talents des maçons clermontois ayant réalisé la calade de galets séparant la maison du jardin.

La FILOSOFÍA

 

Me Presento ...

 

Soy Karine, su hospedera.
He nacido en la región parisiense. Al final de los estudios de comercio en Estrasburgo y Roma, he escogido trabajar y vivir en el Gran Ducado de Luxemburgo, país "torre de Babel" donde he codeado con varias culturas y probado todos los sabores de las cocinas del mundo.

Despuès de 23 años de labor en bancos italiano, japonés y neerlandés, ya era tiempo de tomar el camino hacia la libertad que nos ha atraido en el centro del Cantal.

Este projecto no hubiera podido existir sin mi compañero Angelo, que me lleva 20 años y que se ha dedicado cuerpo y alma en la restauración de la vivienda en la cual os recibimos.

Hablo francés, inglés, italiano y español, tengo nociones de algunos otros idiomas europeos y ganas de comunicar aunque hableis otro idioma.
Me gusta particularmente la gastronomia y la cocina y doy mucha importancia a las relaciones humanas y a un modo de vida sanos.

¿ Y usted ?

 

¿ Desea moverse, aprovechar vacaciones semi-urbanas para descubrir y tomar parte a nuestra cultura?

¿ Piensa usted que el día pertenece al que madruga?

¿ Es usted un gastrónomo tan curioso y apasionado que le gusta, para disfrutar del viaje, unir la salud y el descubrimiento de la gastronomia?

¿ Escoge olvidar internet para salir al encuentro de los demás y del medio ambiente?

¿ Le gusta el ambiente familiar con respeto de los valores humanos y la conviviencia?

¿ Le gusta descubrir el patrimonio histórico y la naturaleza de las regiones que visita?

¿ Llega de la otra punta del mundo o solamente de la otra punta del pueblo?

... Sois todos bienvenidos en la Maison du Chevalier des Huttes !

 

Un día en la Maison du Chevalier des Huttes

La Maison no es un hotel, es una casa de familia donde los huéspedes viven juntos, respetando el ritmo de la casa y la intimidad de cada uno.

Puesta en el centro del pueblo, en verano la Maison es muy animada (idas y venidas, cosechas del jardìn, fiestas del pueblo, regresos de caminata y visitas turisticas, ...), en invierno se calma duermiendose en un ambiente caluroso. La primavera y el otono son las temporadas mas escogidas para aprovechar estancias mas tranquilas y siempre mas golosas.

El ritmo del día se organiza según el desayuno (comemos juntos, planificamos las actividades del dìa, saludamos a los huéspedes a punto de salir), su ida hacia las aventuras del dìa, el regreso de fin de tarde (se toma el te bajo los ojaranzos o se hace un tratamiento o un masaje en el salòn de nuestra vecina esteticista ; se explora el jardìn en busca de la cosecha del dìa y se desea la bienvenida a los huéspedes que acaban de llegar), la cena (comemos juntos y hablamos sobre los descubrimientos del dìa, de las ganas de visita del dìa siguiente, aprovechamos de la convivencia), la vigilia y una noche confortable.

La Maison acoge a sus huéspedes para las vacaciones, en el ámbito de sus actividades professionales (viajes de negocios, team building, …), para celebrar los eventos personales (luna de miel, cumpleaños y aniversarios, …) o simplemente para consentirse un paréntesis único y gastronómico (por ejemplo el tiempo de un fin de semana) en el Cantal, …

Entonces déjese mimar en este lugar excepcional …

¡ A comer !!

La cocina constituye el centro de la vida de la Maison, es el lugar principal de vida, el foro de la Maison.
Pasa uno por su cuarto pero vuelve siempre hacia la cocina para estar conmigo, estar con los otros huéspedes, discutir, tomar una copa, leer y lo cierto para cenar y desayunar.

Así la convivencia incluye la mesa partida con los huéspedes.
Entonces, el alquiler de una habitación impone comer a la mesa de huéspedes (ver las condiciones en la rubrica "Las condiciones").

 

Me quiero acordar de los agradables momentos de compartir alrededor de una mesa golosa que recuerda la mesa de Monet, de una cocina sana, esencialmente biológica y de calidad, de un terruño olvidado y algo modificado, comida de nuestros abuelos, ... Pero de hecho lo que me dá inspiración son los gustos y las expectativas dietéticas de hoy día ...